Pictocatedral toma uno de los símbolos más reconocibles de Cádiz como punto de partida para explorar el propio lenguaje de la pintura.
La obra nace de una pregunta sencilla: ¿podría seguir funcionando como una pintura clásica incluso sin color? La composición, el volumen, la luz y el gesto están construidos desde una base académica, mientras que la explosión cromática la traslada al presente.
Las deformaciones de la arquitectura no buscan alterar la identidad de la Catedral, sino interpretarla con libertad. Igual que un grafitero transforma una firma hasta convertirla en un lenguaje propio, la fachada se simplifica, se estira y se reorganiza sin perder su capacidad de ser reconocida.
Sprays, trazos manuales, transparencias y superposiciones conviven en una pintura donde tradición y cultura urbana encuentran un mismo espacio. Pictocatedral no representa únicamente un edificio; propone una nueva forma de mirar un símbolo colectivo desde la libertad de la pintura contemporánea.
Una obra original perteneciente al lenguaje de Expresionismo Urbano desarrollado por Sensi.







