Obra original en pequeño formato centrada en las cúpulas de La Caleta como elemento icónico.
La pieza se construye desde el color, no desde la representación. La arquitectura aparece como signo reconocible, pero es el tratamiento cromático el que define la obra.
Forma parte de una serie de estudios donde Cádiz se utiliza como punto de partida para una investigación pictórica más amplia.
Obra única.






